Muy breve:
Nadie es perfecto y como buena prueba de ello os cuento que el mismísimo Michael Reichmann, excelente fotógrafo como todos conocéis, ha caído también en las implacables garras del mundo del video y hoy, por ejemplo, nos cuenta sus impresiones con la presuntamente mejor cámara de video que no es videocámara: la Panasonic Lumix GH4.
Como yo no tengo ni idea de estas cosas y la verdad tampoco es que me interesen mucho, lo que he encontrado más interesante es la breve comparación de un par de artilugios accesorios que en plan zócalo superpotente se añaden a la maquinita para poder hacer las delicias de los futuros Spielberg’s: el especifico de Panasonic, que se llama YAGH y otro de la competencia que se llama Tascam DR-60D, con una diferencia de precio de 1 a 10.
En fin, que si os gustan estas cosas, deberíais leer lo que cuenta el bueno de Michael