Así empieza ….. y acaba la breve nota que acabo de ver en Photolari de esta luminosa y flexible criatura que por lo visto ha fascinado a Álvaro Méndez.
Tal es el caso del Crack Light, un peculiar foco LED portatil del tamaño de un smartphone y muy ligero, tan solo 19 gramos de peso. Pero lo más sorprendente es que se trata además de un panel totalmente flexible y que puede presumir de ser resistente al agua.
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Si se cumplen las previsiones aportando 30 libras a la campaña de mecenazgo, unos 35 euros al cambio, el mecenas recibirá un Crack Light el próximo mes de julio, se realizan entregas a todo el mundo.
- Todo lo que hay en medio, lo de la línea de puntos, lo veréis en Photolari