
Un maestro, difícil de leer, pero maestro.
No sé muy bien por qué a mí no me gusta votar en este tipo de votaciones de “lo mejor del año”. Serán manías de viejo, no se.
Sí que me gusta votar en las otras votaciones, las de carácter político con las que nos martirizan nuestros insignes dirigentes cada vez más a menudo, y cada vez más a menudo al final me siento defraudado, disgustado y terriblemente cansado.
¿Sabéis cual sería mi secreta e inconfesable ilusión?, pues que un día nos pusiéramos de acuerdo y fuéramos todos, pero todos a votar, y lo hiciéramos en blanco. Ya se que no serviría de nada, pero sería un buen toque de atención y un baño de realidad de la infinita distancia existente entre los políticos (gestores a nuestro cargo) y el pueblo llano al que dicen servir.
Ya hace mucho tiempo el malogrado José Saramago pensó sobre ello en su: Ensayo sobre la lucidez
Nota tonta: en realidad lo que a mi me gustaría es votar en negro, pero entonces lo contarían como voto nulo, y no es la idea.