
Un poco justico, si señor.
Pasó la catastrófica saga de los catadióptricos y ahora Germán arremete contra algunos fijos del Panasonico mundo M43, que si, aún existe. Es el mundo G.
La cosa ha mejorado, pero no mucho. Esta vez al ver el apartado nitidez, neuras que tiene uno, no he necesitado el desfibrilador pero si una tisana bien calentita de Tila y Valeriana, que después de comer me ha sentado de maravilla y me ha evitado males mayores de consecuencias imprevisibles.
- Resumen ejecutivo: aprobadillo justo. Lo dice Germán, y yo le creo.
Jóvenes intrépidos sin miedo a nada y preparados para emociones fuertes, razón en: