Naturalmente se trata de un hechizo de nuestro mago de cabecera Fernando Sánchez.
No soy un fan de Lightroom. Me lo explicó hace ya tiempo un buen amigo que lo dominaba y quedé tan enloquecido con las posibilidades que tenía de manejar su catálogo y las mil maneras de etiquetar y buscar cosas que en cuanto llegué a casa lo desinstalé y lo enterré en el baúl de los recuerdos para toda la eternidad. Simplemente el hecho de que un software tenga que importar una imagen para tratarla y catalogarla según su propia IA me pone de los nervios.
Igual que reconozco lo anterior también reconozco que soy una anomalía así que espero que como tal singularidad me lo perdonéis y no me hagáis ni caso.
- El sortilegio está en Xatakafoto