
La potencia del siglo, la esclavitud del milenio.
Si tu senda particular de camino hacia la perfección pasa por estos artilugios que han puesto la potencia de la Red de Redes y todos sus servicios en nuestras manos en todos sitios y a todas horas igual eto de emocionará hasta el éxtasis. Si en cambio eres una persona sensata quizás lo máximo que te produzca sea una cierta curiosidad. A mí, como ni soy sensato ni normal, me resulta absolutamente indiferente.
Me lo podréis perdonar, es “la calor”.