Pues después de ayer, el día más festivo del verano cuando milagrosamente, al menos en este atribulado rincón de todas las Españas, seguimos con un ambiente fresquito: aleluya, osana en el cielo, aleluya.
Pues después de ayer, el día más festivo del verano cuando milagrosamente, al menos en este atribulado rincón de todas las Españas, seguimos con un ambiente fresquito: aleluya, osana en el cielo, aleluya.