
– pues eso –
Lo de Meta no va conmigo y lo de Instagram menos, quizás por eso así me van las cosas, pero al menos me va a servir para hacer una confesión y plantearos una pregunta.
La confesión: Yo soy alérgico a la publicidad. Me exacerba de tal manera que en cuanto empieza un anuncio ya sea en radio o en televisión apago el sonido de forma instantánea y violenta. Tanto en radio y más aún en televisión los presentadores me parecen más bien gestores de anuncios y las películas meras excusas para cortarlas y poner tanta publicidad que rivaliza en tiempo con la propia película.
Desde que me cambiaron a FO y tuve Movistar TV no he vuelto a ver TV en directo, todo lo que veo lo veo grabado y salto todos los anuncios.
Es un tema que no tengo resuelto. No sé de qué manera se podría financiar una radio, una televisión, o incluso una Red Social, pero lo cierto es que, al menos para mí, la publicidad es una agresión de primera magnitud y la evito con todas mis fuerzas. No sé si el común de los mortales estará tan loco o será tan paranoico como yo, pero imagino que en diferentes grados un poco si.
Y esta es la pregunta: En esas condiciones, ¿para qué sirve la publicidad si nadie la mira, la escucha, o al menos no le hace caso? Es algo que me planteo cada día.
Que me pasa doctor, ¿es grave?
Meta May Charge UK Users for Ad-Free Facebook and Instagram
Meta is considering charging Facebook and Instagram users for an ad-free version in the U.K. after a landmark privacy case in which the company agreed to stop targeting ads at a British woman.
Meta podría cobrar a los usuarios del Reino Unido por tener Facebook e Instagram sin publicidad
Meta está considerando cobrar a los usuarios de Facebook e Instagram por una versión sin publicidad en el Reino Unido después de un caso histórico de privacidad en el que la compañía acordó dejar de dirigir anuncios a una mujer británica.
Nota del editor:
Un día os contaré un secreto en el que estuvimos involucrados Google, Fotochismes, el amigo que me montó todo este tinglado y yo mismo. Quizás ahí esté el «quid» de la cuestión. Pero no será hoy, será otro día.